Vivir la historia de la Europa del Romanticismo

Time Life Books
Divulgación
Ediciones Folio. 2009
ISBN: 9788441326842

Europa 1789-1848

A finales del siglo xviii y comienzos del xix, los ejércitos franceses impusieron un nuevo orden en Europa. Napoleón cruzó los Alpes para privar a Austria de sus territorios del norte de Italia, disolvió el Sacro Imperio Romano Germánico y creó los reinos de Holanda y Westfalia bajo el dominio francés, así como la Confederación del Rin, invadió España y se anexionó los Estados papales del centro de la moderna Italia. La pérdida de la mayoría del ejército francés en la campaña de Rusia de 1812, sin embargo, resultó en la derrota de Napoleón a manos de los aliados europeos y el retorno de gran parte de Europa a sus divisiones políticas previas. Uno de los efectos que quedaron como consecuencia del intento de Napoleón por conquistar Europa, no obstante, fue la formación de la denominada Confederación Germánica.

El cambiante panorama político europeo tenía su equivalente en los cambios en el mundo del arte. En París, Eugène Delacroix y Antoine-Jean Gros exploraban nuevos estilos en pintura; en la deslumbrante Viena, Beethoven y Franz Schubert componían obras maestras intemporales, en Coppet, Suiza, Germaine de Staël escribía libros que le granjearían el sobrenombre de «la mayor sacerdotisa del Romanticismo»; en la ciudad alemana de Cassel, los hermanos Grimm reunían sus cuentos populares; y en Inglaterra, William Wordsworth paseaba por las colinas cercanas a Nether Stowey y exploraba los lagos y cumbres alrededor de Grasmere, inspirándose en la naturaleza. Los artistas románticos se embarcaban también en grandes recorridos por el continente en busca de aventuras que darían color a sus obras. Lord Byron anduvo por las calles de Lisboa, viajó en una caravana por las montañas de Albania, exploró las ruinas de Atenas, nadó en los Dardanelos y regresó a su patria para escribir su obra maestra, Las peregrinaciones de Childe Harold.